EL “BLUSH” PERFECTO PARA TU PIEL

EL “BLUSH” PERFECTO PARA TU PIEL


Con tantos productos de maquillaje en el mercado, es normal que muchas de nosotras no sepamos usar correctamente cada uno de ellos. En especial el blush o rubor. A quien no le ha pasado llegar a una perfumería, plantarse delante del expositor de cosméticos y observar la infinidad de colores y texturas que puede haber de un solo producto. Y, al momento preguntarse, ¿Cuál es el indicado para mí?

El blush es un cosmético con el que serás capaz de lucir un rostro natural y sutil. Por ello, a la hora de elegir el rubor idóneo para ti, debes tener en cuenta cuál es el que más acentúa tu estructura facial, dando vida, color y luz al rostro.

Hoy, desde paco perfumerías, te damos algunos consejos sobre el tono, textura y su correcta aplicación, para que sea más fácil la elección de tu blush y te veas guapísima.

 

¿Qué  tipo de blush uso?

Lo primero que deberéis tener en cuenta a la hora de elegir vuestro cosmético, será saber cuál se adapta mejor a vuestro tipo de piel. Distinguiendo entre pieles grasas, normales y secas.

  • Blush en polvo: Un rubor apto para todo tipo de pieles y, además, altamente recomendable para las que tengáis una piel grasa. Gracias a su fácil aplicación con una brocha es el que más se suele usar.
  • Blush en crema o mousse: Para las que tengáis una piel seca, podréis usar rubores en crema. Se aplican con los dedos, y además de dar color ayudan a hidratar y nutrir vuestra piel.
  • Blush líquido: Las pieles normales o incluso aquellas grasas, podéis optar por usar un rubor líquido. Es el más suave y al igual que en crema, se aplica con los dedos. Es perfecto para maquillajes de larga duración.

¿Qué color escojo para mis mejillas?

Según el tono de piel de cada una de nosotras, habrá colores que combinen y resalten mejor con nuestras facciones faciales. A rasgos generales, podemos catalogar 6 tonos de piel:

  1. Piel color porcelana

Para las de piel blanca, blanquísima. Los mejores aliados para dar un toque de color a vuestras mejillas son los tonos cálidos y muy suaves, como el color albaricoque o melocotón. Sin duda, ayudarán a destacar el rostro y ocultar la tez blanca.

  1. Piel clara

Para todas las que tengáis un tono de piel claro y no tan blanco como el anterior, debéis apostar por los tonos rosáceos, pasteles, melón, terracota, carmesí y ciruela. Simularán unas mejillas sonrojadas y darán vitalidad al rostro. Eso sí, deberéis evitar los tonos albaricoques porque apagarán el rostro.

  1. Piel de oliva

El blush indicado para todas las que tengáis un tono de piel cetrino es en tonos rosado y ámbar. Sin duda, ayudarán a simular un aspecto saludable y vital.

  1. Piel morena

A las afortunadas que conservan el morenito veraniego en pleno febrero, podrán elegir todas las tonalidades entre rosáceo, coral, marrón, rojo quemado y bronce para sonrojar sus mejillas. Eso sí, evitad usar colores anaranjados que sobrecarguen el color de vuestros rostros hacia un maquillaje artificial.

  1. Piel ébano

Las pieles ébano combinan muy bien con tonalidades mandarina, cobrizos y tostados. Sin duda darán frescura y luz al rostro. Aquellos tonos que debes evitar, son rosas, porque no contrastarán en los rostros.

  1. Piel Oscura

Las pieles oscuras deben apostar por tonos café, terracota y rojizos, e incluso fucsias. Iluminarán vuestro rostro al instante. Debéis evitar toda la gama de colores cálidos, evitando así apagar vuestras caras.

 

¿Cómo me aplico el blush?

  • Un truco que os ayudará a aplicar correctamente el blush en polvo en las facciones de vuestros rostros, es sonreír. En la zona más sobresaliente del pómulo, con la ayuda de una brocha redonda, aplicad el color en el centro de la mejilla. A continuación, con una brocha más plana acentuad los bordes del pómulo en dirección hacia las orejas.
  • Debéis sacudir la brocha cada vez que la uséis para no marcar vuestra piel con excesos de maquillaje.
  • Si os aplicáis rubor líquido o en mousse, hacedlo rápidamente, antes que la base se seque.
  • El blush siempre se aplicará después de haberse sombreado los ojos y antes de aplicarse el labial. Ayudando a controlar los tonos de vuestros rostros y armonizando su composición de colores.
  • El labial perfecto, será aquel que tenga un tono parecido o más claro que el del blush, marcando un contraste y resaltando vuestras mejillas.

 

¿A qué esperas a darle vida a tus mejillas?

+ There are no comments

Add yours