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¿Es bueno echarse crema en la cara antes de dormir?

Cuidar la piel es una rutina que va mucho más allá de lo que hacemos por la mañana. Aunque solemos asociar la hidratación al día, lo cierto es que la noche es el momento clave donde la piel trabaja con más intensidad. Por eso, una de las preguntas más frecuentes es si realmente es bueno aplicarse crema antes de dormir. La respuesta es sencilla: sí, y mucho más importante de lo que parece.

Mientras descansamos, la piel se regenera, se repara y aprovecha cada ingrediente que aplicamos para recuperar su equilibrio. Si durante el día la prioridad es protegerse, por la noche la misión cambia por completo: restaurar y preparar la piel para el día siguiente.

En esta guía te explicamos qué ocurre exactamente mientras duermes, qué tipo de crema elegir, cómo aplicarla correctamente y por qué este gesto sencillo puede transformar la salud y el aspecto de tu piel.

¿Por qué es importante usar crema facial por la noche?

Por la noche, la piel entra en un proceso distinto al del día. No tiene que defenderse del sol, la contaminación o el maquillaje, lo que le permite concentrarse en tareas profundas de reparación. Es justo en ese momento cuando los activos cosméticos penetran mejor y actúan de manera más eficaz.

Las razones por las que usar crema nocturna es tan importante son claras:

  • La piel pierde agua mientras dormimos, por lo que necesita un aporte extra de hidratación.
  • Los procesos de renovación celular se aceleran, aprovechando mejor ingredientes nutritivos.
  • Las texturas más densas que resultan incómodas durante el día funcionan de maravilla en la noche.
  • Los tratamientos más potentes, como los antiedad o los renovadores, actúan mejor sin exposición solar.

Si quieres que tu piel amanezca luminosa y descansada, la crema nocturna no es un simple añadido: es un paso esencial.

¿Qué ocurre en la piel mientras dormimos? La fase de reparación celular

Mientras dormimos, la piel realiza algunos de los procesos más importantes de todo el día. Aunque por fuera parezca en reposo, por dentro está trabajando al máximo para recuperarse del ritmo diario. Conocer qué sucede durante estas horas es fundamental para entender por qué la crema nocturna marca tanta diferencia.

  • La microcirculación se activa. Durante la noche, aumenta el flujo sanguíneo en la piel. Esto significa más oxígeno, más nutrientes y, en consecuencia, una mayor capacidad para regenerarse. Es el momento perfecto para que ingredientes como antioxidantes, vitaminas o activos reparadores actúen con eficacia.
  • Mayor producción de colágeno y elastina. En las fases más profundas del sueño, la piel acelera la síntesis del colágeno y la elastina, dos proteínas clave que mantienen el rostro firme, flexible y con un aspecto saludable. Los tratamientos antiedad funcionan especialmente bien en esta franja horaria porque acompañan y potencian este proceso natural.
  • Reparación del daño acumulado. A lo largo del día, la piel se enfrenta a agresiones constantes: radiación UV, contaminación, cambios de temperatura, estrés, maquillaje… Todo eso deja pequeñas lesiones que, si no se corrigen, terminan pasando factura. Por la noche, la piel activa su capacidad reparadora para corregir ese daño y restablecer su equilibrio.
  • Aumenta la pérdida de hidratación. Durante el sueño se incrementa la pérdida de agua transepidérmica, un fenómeno normal pero que puede dejar la piel tirante y apagada al despertar. Las cremas nocturnas ayudan a frenar esta pérdida sellando la hidratación y reforzando la barrera cutánea.
  • Mayor permeabilidad a los tratamientos. La piel se vuelve más receptiva a los ingredientes activos. Su permeabilidad aumenta y absorbe mejor todo aquello que aplicamos. Por eso, la noche es la franja en la que los tratamientos más potentes, renovadores, nutritivos o antiedad, ofrecen mejores resultados.

Lo que apliques antes de dormir influye directamente en cómo se verá tu piel al despertar. Una buena rutina nocturna no solo acompaña el proceso natural de reparación, sino que lo potencia.

Beneficios de aplicar crema facial antes de dormir

Aplicar crema nocturna no solo hidrata. Su impacto en la piel es mucho más global:

  • Hidratación profunda y sostenida. Las fórmulas nocturnas evitan la pérdida de agua, aportando una hidratación que dura horas y ayuda a despertar con la piel más calmada y flexible.
  • Nutrición intensa. Suelen incluir aceites, vitaminas o ceramidas que refuerzan la barrera protectora de la piel, esencial para mantenerla sana.
  • Estimulación de la regeneración. Los ingredientes reparadores actúan cuando la piel más lo necesita, ayudando a unificar la textura, mejorar la luminosidad y suavizar imperfecciones.
  • Prevención del envejecimiento. Retinol, péptidos, antioxidantes o ácidos exfoliantes trabajan durante la noche para potenciar la renovación y mejorar la calidad de la piel.
  • Resultados visibles por la mañana. Una buena crema nocturna marca la diferencia entre despertarse con la piel apagada o con un aspecto descansado, fresco y radiante.

¿Qué tipo de crema usar por la noche? Hidratantes, nutritivas y antiedad

Elegir la crema nocturna adecuada es fundamental para que la piel reciba justo lo que necesita mientras duerme. No todas las cremas actúan igual, y cada tipo de piel requiere una fórmula específica para aprovechar al máximo la fase de reparación nocturna.

Cremas hidratantes

Las cremas hidratantes son la opción más adecuada para pieles deshidratadas, mixtas o jóvenes que buscan frescura y confort sin aportar grasa. Suelen formularse con ácido hialurónico, pantenol, glicerina o aloe vera, ingredientes capaces de retener el agua y mejorar la elasticidad de la piel. Este tipo de crema deja el rostro suave, flexible y con una sensación de hidratación duradera desde la primera hora de la mañana.

Cremas nutritivas

Las cremas nutritivas están pensadas para pieles secas, maduras o que presentan tirantez o descamación. Sus fórmulas más densas incluyen ceramidas, aceites vegetales, escualano o manteca de karité, activos que refuerzan la barrera cutánea y aportan los lípidos que la piel pierde durante el día. El resultado es una piel más elástica, reconfortada y protegida frente a la deshidratación nocturna.

Cremas antiedad

Las cremas antiedad son ideales para quienes buscan tratar arrugas, falta de firmeza, manchas o irregularidades en la textura. Suelen incluir ingredientes como retinol o bakuchiol, péptidos, alfa-hidroxiácidos, niacinamida y antioxidantes. Estas fórmulas trabajan intensamente durante la noche para estimular la renovación celular, mejorar la luminosidad, suavizar líneas de expresión y uniformar el tono, aprovechando la mayor receptividad de la piel mientras se regenera.

Cremas calmantes

Las cremas calmantes son la mejor elección para pieles sensibles, reactivas o irritadas. Incorporan activos como centella asiática, alantoína, caléndula o bisabolol, conocidos por su capacidad para aliviar rojeces, reducir la inflamación y restaurar el equilibrio cutáneo. Resultan especialmente útiles tras días de exposición solar, frío intenso o tratamientos estéticos que puedan sensibilizar la piel.

Diferencias entre una crema de día y una crema de noche

Aunque a simple vista puedan parecer productos similares, una crema de día y una crema de noche cumplen funciones muy distintas. Las cremas de día suelen tener texturas más ligeras, pensadas para absorberse rápido y convivir sin problemas con el maquillaje. Suelen incluir antioxidantes que protegen frente a los radicales libres y, en muchos casos, también incorporan protección solar para defender la piel del daño causado por la radiación UV. En definitiva, están formuladas para proteger y mantener la piel a lo largo de la jornada.

Por el contrario, las cremas de noche presentan texturas más ricas o nutritivas, diseñadas para trabajar en profundidad mientras dormimos. No incluyen SPF, porque no lo necesitan, y sí contienen activos renovadores como retinol, péptidos o ácidos suaves, que aprovechan la fase de reparación nocturna para estimular la renovación celular. Su función principal es reparar, regenerar y recuperar los niveles óptimos de hidratación y nutrientes.

Aunque usar una crema de día por la noche o viceversa no dañará la piel, sí puede restarle eficacia al tratamiento. Cada una está formulada para actuar en el momento del día en el que la piel más lo necesita.

Cómo aplicar correctamente la crema facial antes de dormir

Para que una crema nocturna funcione al máximo, no basta con aplicarla: la forma de hacerlo influye directamente en los resultados. Estos son los pasos más recomendados para aprovecharla al 100%:

  1. Limpia el rostro a fondo: una piel limpia absorbe mejor cualquier tratamiento. Si has llevado maquillaje, protector solar o has estado expuesta a contaminación, la doble limpieza es la opción ideal para retirar tanto residuos grasos como impurezas acuosas.
  2. Aplica un tónico o una esencia: estos productos ayudan a equilibrar la piel después de la limpieza y preparan el camino para que los tratamientos posteriores penetren con mayor eficacia.
  3. Utiliza tu sérum nocturno: el sérum debe aplicarse siempre antes de la crema, ya que contiene activos más concentrados. Por la noche funcionan especialmente bien los sérums hidratantes, antioxidantes o renovadores que refuerzan la regeneración natural de la piel.
  4. Extiende la crema con movimientos suaves y ascendentes: reparte una pequeña cantidad en el rostro y cuello, evitando la zona del contorno de ojos si no es una fórmula apta. Los movimientos ascendentes ayudan a estimular la circulación y favorecen un acabado más uniforme.
  5. Masajea durante unos segundos: un masaje ligero no solo potencia la absorción de los activos, sino que también favorece la relajación facial, mejora el riego sanguíneo y contribuye a un despertar con la piel más lisa y descansada.
  6. Sé constante cada noche: la clave para ver resultados reales es mantener la rutina. Aplicar la crema todas las noches ayuda a que la piel se hidrate, se repare y se fortalezca de forma progresiva.

Preguntas frecuentes sobre el uso de crema facial nocturna

¿Puedo usar mi crema de día por la noche?

Puedes usarla, pero no es lo más recomendable. Las cremas de día no están formuladas para la reparación nocturna y suelen quedarse cortas en nutrición y activos renovadores.

¿A qué hora es mejor aplicarla?

Lo ideal es aplicarla entre 30 minutos y una hora antes de acostarte, para que la piel la absorba bien y el producto no se pierda en la almohada.

¿Es necesario usar crema de noche todos los días?

Sí. La piel pierde agua cada noche, independientemente del tipo de piel, y necesita reponer hidratación y nutrientes a diario para mantenerse equilibrada.

¿Qué ingredientes buscar o evitar en una crema nocturna?

Busca ingredientes reparadores e hidratantes como retinol, ceramidas, péptidos, ácido hialurónico, niacinamida, antioxidantes o aceites nutritivos. Evita alcohol denat, fragancias fuertes si tu piel es sensible y cualquier crema con SPF, ya que no aporta beneficios por la noche.

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